Madrid es mi calle y la calle paralela. Nada que ver.
Como agua y aceite. Como ciencia y religión. Como ¿amor e infidelidad?
Mi calle sería la segunda. Aunque Madrid va más allá.
Son sus inmigrantes. Sus tiendas. Madrid son sus gentes.
Son los puntos unidos provenientes de otros puntos.
Madrid son, además, sus madrileños.
Es café a media mañana. Es americanada a la hora punta.
Es un intercalado de pubs que retransmiten la MTV y el bar casa Paco, sintonizando las corridas de toros de la tarde. Y Madrid tiene gentes para cada uno de ellos.
Madrid es estrés en su calle y paz en sus restaurantes. Y en algunas calles paz, y en sus bares jauría.
Son personas que piden en las puertas de las Iglesias, en el metro, en las tiendas.
Madrid son sus ladrones. De bolsos, de besos, de ideas.
Madrid es centro. Es origen. Y es final.
Madrid es primavera en otoño. Es cerveza a las 14 h.
Su música es risa acompañada del claxon de coches que evito.
Madrid es Gran Vía-Tribunal.
Madrid es más. En Madrid todo llega.
Besos de letargo en sus portales. Miradas acuciantes que tienen prisa.
Madrid es mezcla. Madrid es todo sin mar.
Es lo que buscas y lo que no encuentras. Y también lo que encuentras sin buscar.
Madrid huele a CO2 y a perfume de señora. Huele a bolsos caros y también a billeteras vacías.
Aquí nada de lo que sube, baja. Aquí termina lo que nunca empieza. Aquí empieza lo que nunca acaba.
Es el ying yang. Es la opción. Es la duda. Es la brisa. El descaro. Es el cambio de aires.
Y en realidad por eso vine aquí, por el cambio de aires.
Madrid no se asusta si un motero camina al lado de una niña pija.
A Madrid eso le queda bien.
Un cambio de aires, elegir una ruta. Incluso una rutina.
Cambio de escenario. Cambio de personajes. No te preocupes, que a los de siempre no los cambio.
¿Preparados?...¡Acción!

Bah. Me encanta, Pienso ser pesada con los comentarios pero es que acabo de descubrirte.
ResponderEliminarAmo que dejes comentarios. Yo te los pienso dejar siempre en el tuyo ;)
Eliminar