A veces vienes. Pero no tu persona, sino tu fantasma a mi mente. Fugaz como el hielo de una copa. Al principio frío, luego caliente y al final ausente. Me dice frases que sí dijiste hace algún tiempo y que ya no piensas, y otras que nunca dijiste pero yo me invento.
Y sonrío por un momento. Y de seguido me entran ganas de tenerte. No sé si por el placer de tocarte y que me supliques que siga. Que siga tocándote y acariciándote y arañándote la espalda.
Te acercas a mí, me quitas un botón de la camisa y yo te beso. Muerdo tu labio inferior y tú me sonríes, y me dices que me echas de menos. Y yo te beso. Siempre te beso.
Otras veces se me ocurre que paro. Porque leo en tus ojos el ya no más. Me dicen que pare y que me vaya.
Es entonces cuando quiero echarte. Fuera de aquí, te digo. Pero tú no me oyes. Porque tú andas haciendo no sé qué que yo nunca supe. Así que le hablo a tu fantasma pero él no tiene oídos. Porque lo creé sin oídos y a partir de recuerdos falsos.
Ahora sólo quiero que se vaya y que no me atormente.
Y es en ese momento cuando dejo de hablar de ti y me pido otra copa. Siempre te vas con el whisky. Y tú, maleducado, nunca te despides, porque siempre vuelves. Y yo vuelvo al whisky. Y te ahogo. Glup.
viernes, 14 de febrero de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
Una cuestión vocal.
En mi hoy no te reflejo.
Ignoro ese devenir tuyo que estuvo siempre
presente en todos sitios y textos.
Tenerte en mente.
El leerte.
Qué difícil no extenderse en ti.
Qué complejo el no sugerirte.
Como el dolido que pretende posponerte.
Todo el tiempo posponerte.
Y omitirte.
No consentirte.
Puede que esto entorne un texto sin sentido.
No te descuido pero te veto.
¿Que por qué?
No lo sé.
Siempre existen cuestiones que no se resuelven.
Este texto escrito, pretendiendo destituirte.
Tú, que irrumpiste en los rincones de mi eco.
Y luego te fuiste. Huiste.
Te fuiste como un cuco en el frío invierno.
¡Pum!, fue un ¡pum!
Te fuiste como un cuco en el frío invierno.
¡Pum!, fue un ¡pum!
Amor, te alejaste.
Abandonaste.
Acudiste a aquel tiempo adonde yo no era yo,
sino aquella a la que nunca conociste.
Adiós. Adiós.
Adiós. Adiós.
Pues te ausentaste.
Como lo hizo la A en los primeros párrafos.
Como lo hizo la A en los primeros párrafos.
La A de amor. La A de amar. La A de amarte.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
